1 de julio - 18 de noviembre de 1916
La batalla del Somme fue la operación aliada más grande de 1916, lanzada para atravesar el frente alemán, aliviar Verdún y poner fin a la guerra de desgaste. A partir del 1 de julio de 1916, en un frente de 40 km, movilizó a británicos, canadienses, australianos, neozelandeses, sudafricanos, terranovas, irlandeses, indios, portugueses y franceses. La preparación de artillería (1,6 millones de proyectiles en una semana) estaba destinada a aniquilar las líneas alemanas, pero fracasó en gran medida. El 1 de julio, el ejército británico sufrió el peor día de su historia militar (≈ 58.000 bajas en 24 horas), mientras los franceses, más experimentados, avanzaban más hacia el sur. La batalla se convirtió en una sucesión de ataques locales contra Pozières, Thiepval, Longueval, Guillemont, Flers-Courcelette (primer uso de tanques el 15 de septiembre), Combles y Bapaume. Los aliados ganaron algunos kilómetros de terreno a costa de cientos de miles de muertos, heridos, desaparecidos, gaseados y mutilados. El Somme encarna el horror de la guerra industrial, la solidaridad franco-británica y el aprendizaje táctico en sangre. Los pueblos fueron arrasados, el paisaje transformado en un desierto lunar y la memoria colectiva quedó marcada para siempre.