Segunda batalla del Marne
Primera Guerra Mundial – Frente Occidental · Marne, Aisne, Francia
Resumen
La Segunda Batalla del Marne es uno de los principales puntos de inflexión de la Primera Guerra Mundial. Después de un ataque masivo alemán lanzado el 15 de julio para intentar rodear Reims y avanzar hacia París, las fuerzas francesas y aliadas, bien preparadas, detuvieron el impulso enemigo. El 18 de julio comenzó un importante contraataque, dirigido por tropas francesas, estadounidenses y británicas. La ofensiva alemana fue rota y los aliados recuperaron la iniciativa a lo largo de todo el frente occidental.
Contexto histórico
Desde la primavera de 1918, Alemania había intentado una serie de ofensivas para doblegar a los aliados antes de la llegada masiva de las tropas estadounidenses. La Operación Friedensturm (ofensiva de Marne) tenía como objetivo abrirse paso entre Reims y Épernay, creando un efecto de pinza para rodear a las fuerzas francesas hacia el este. Pero Foch, convertido en comandante supremo de los ejércitos aliados, anticipó el ataque. Las tropas estaban preparadas, las posiciones bien fortificadas y la aviación movilizada. Esta vez, los aliados pretendían no sólo defender sino también contraatacar.
Tácticas
Alemania comprometió sus mejores divisiones, apoyadas por bombardeos masivos y ataques coordinados a ambas orillas del Marne. Sin embargo, los aliados habían perfeccionado sus tácticas: la defensa en profundidad, el fuego de andanada y el uso coordinado de la aviación y la artillería móvil permitieron bloquear el avance. El 18 de julio, Foch lanzó una contraofensiva sorpresa desde Villers-Cotterêts, con divisiones francesas, estadounidenses y británicas apoyadas por más de 300 tanques. Esta maniobra rompió el flanco alemán. A los pocos días, las tropas recuperaron Château-Thierry y Soissons y expulsaron a los alemanes más allá de Vesle.
Consecuencias
La derrota alemana en el Marne marcó el fin de toda capacidad ofensiva del ejército imperial. La iniciativa pasó definitivamente a los aliados. La moral alemana se desplomó y las deserciones aumentaron. Del lado aliado, quedó demostrada la eficacia del mando unificado bajo el mando de Foch, al igual que la creciente fuerza de las fuerzas estadounidenses. Esta victoria preparó las grandes ofensivas de verano y otoño (la Ofensiva de los Cien Días). El Segundo Marne se percibe como la venganza de la batalla de 1914 y se convirtió en un símbolo del punto de inflexión de la guerra.