1349 Baja Edad Media Derrota
Lunalonge, Poitou (Francia) · Guerra de los Cien Años
Una pequeña batalla local en Saintonge: una fuerza francesa intentó interceptar un convoy de asalto inglés pero cayó en una emboscada bien preparada. Cerca de Limalonges, Jean de Lille (~1.500 hombres) interceptó a Thomas Coke (~500 anglogascones); los franceses mantuvieron la ventaja durante el día pero perdieron sus caballos cuando fueron capturados.
1356 Baja Edad Media Derrota
Nouaillé-Maupertuis, cerca de Poitiers (Francia) · Guerra de los Cien Años
El 19 de septiembre de 1356 en Nouaillé-Maupertuis, cerca de Poitiers, Juan II el Bueno intentó interceptar la chevauchée de Eduardo, el Príncipe Negro. A pesar de una clara superioridad numérica, el ejército francés atacó una fuerte posición defensiva anglogascona y sufrió una derrota catastrófica: el rey fue capturado con su hijo Felipe y muchos grandes señores.
1345 Baja Edad Media Derrota
Auberoche, Guyenne (actual Dordoña, Francia) · Guerra de los Cien Años
El 21 de octubre de 1345, la batalla de Auberoche constituyó una de las victorias tácticas más brillantes de toda la Guerra de los Cien Años y la obra maestra militar de Enrique de Lancaster, conde de Derby. En esta batalla, una fuerza de élite inglesa de alrededor de 1.200 hombres triunfó contra un ejército de asedio francés de alrededor de 7.000 hombres, una superioridad numérica francesa de casi 6 a 1. La situación inicial parecía desesperada para los ingleses: una guarnición inglesa atrincherada en el castillo de Auberoche fue asediada por un poderoso ejército francés comandado por Luis de Poitiers. Enrique de Lancaster, informado de la crítica situación, organizó un contraataque audaz y perfectamente coordinado. El ataque inglés, lanzado al anochecer para maximizar el efecto sorpresa, combinó de manera notable varios elementos tácticos: los arqueros ingleses, colocados en una altura que dominaba el campamento francés, bombardearon sistemáticamente las posiciones francesas, creando confusión e infligiendo pérdidas importantes. Mientras tanto, la infantería inglesa atacó desde el frente, mientras que una carga de caballería, pasando por alto el campamento francés por un vado, golpeó a los franceses por la retaguardia. Este ataque coordinado en varios frentes simultáneos desorganizó completamente al ejército francés, que, sorprendido y atacado por todos lados, cayó en el pánico. La derrota francesa fue total: alrededor de 1.000 muertos o heridos, muchos caballeros capturados, incluido el propio Luis de Poitiers, mientras que las pérdidas inglesas fueron mínimas. Esta victoria, obtenida contra una fuerza muy superior, demuestra la absoluta superioridad táctica de los métodos ingleses y marca un importante punto de inflexión psicológico en la guerra.