Batalla de Moscú (Borodino)
Campaña rusa · Borodino, Gobernación de Moscú, Imperio Ruso
Resumen
La Batalla de Moskva, conocida como la Batalla de Borodino, fue el enfrentamiento más sangriento de las Guerras Napoleónicas. Napoleón intentó derrotar al ejército ruso antes de llegar a Moscú. Después de un día de asesinos ataques frontales contra reductos rusos, los franceses lograron perforar el centro enemigo sin destruir al ejército ruso, que se retiró en orden.
Contexto histórico
Desde junio de 1812, la Grande Armée había avanzado hacia Rusia, acosada por los rusos, sin que se librara una batalla decisiva. En Borodino, cerca de Moskva, los rusos erigieron una enorme línea fortificada para finalmente enfrentarse a Napoleón. Intentó asestar un golpe decisivo antes de llegar a Moscú.
Tácticas
Napoleón concentró sus ataques en la izquierda rusa: el reducto de Shevardino cayó el 5 de septiembre. El día 7, al amanecer, comenzó el asalto principal al Gran Reducto (Raevsky) y al Gran Reducto. Ney, Davout y Murat lideraron los ataques. La caballería pesada, la Guardia Joven y la artillería masiva rompieron las defensas rusas después de múltiples oleadas. Napoleón, con cautela, se negó a comprometer a la Guardia Imperial.
Consecuencias
Aunque Napoleón salió al campo y obligó a los rusos a retirarse, la batalla no fue estratégicamente decisiva. El ejército ruso sobrevivió y Moscú, pronto abandonada, no puso fin a la guerra. Las pérdidas fueron colosales y la Grande Armée salió exhausta, sin una victoria política o militar definitiva.