Batalla de Mers-el-Kébir
Segunda Guerra Mundial · Mers-el-Kébir, cerca de Orán, Argelia (colonia francesa en ese momento)
Resumen
El 3 de julio de 1940, la flota británica lanzó un ataque sorpresa contra la flota francesa anclada en Mers-el-Kébir, cerca de Orán, para evitar que cayera en manos de la Alemania nazi. A pesar de las negociaciones iniciadas entre el almirante Gensoul y el almirante Somerville, el ultimátum británico fue rechazado. El ataque comenzó a las 17.54 horas: el acorazado Bretagne explotó, el Provence resultó gravemente dañado y el Dunkerque quedó fuera de combate. Sólo el Estrasburgo logró escapar. La operación conmocionó profundamente a la opinión pública francesa.
Contexto histórico
Después del armisticio franco-alemán firmado el 22 de junio de 1940, Churchill temió que la poderosa flota francesa cayera en manos de los nazis. Ordenó la Operación Catapulta: o los barcos franceses se unirían a los aliados o serían hundidos o neutralizados. El almirante Gensoul se negó a ceder al ultimátum británico, convencido de que la marina francesa nunca sería entregada. La decisión británica de abrir fuego contra una flota aliada provocó una conmoción diplomática y militar.
Tácticas
La Royal Navy aprovechó su posición y armamento superiores. Aprovechando la sorpresa, los barcos británicos bombardearon a distancia los acorazados franceses fondeados, que eran poco maniobrables. El fuego fue preciso y masivo. La explosión del Bretagne provocó numerosas víctimas. A pesar de una respuesta desorganizada, los franceses no pudieron proteger su escuadrón. El Estrasburgo escapó del fuego enemigo y llegó a Toulon.
Consecuencias
La batalla abrió una brecha entre la Francia de Vichy y Gran Bretaña. Fue percibido como una traición sangrienta, que alimentó el sentimiento antibritánico en Francia. Políticamente, fortaleció el régimen de Vichy, pero también empujó a algunos oficiales a unirse a la Francia Libre. Mers-el-Kébir seguiría siendo un episodio extremadamente doloroso en las relaciones franco-británicas. Militarmente, la flota francesa quedó debilitada, pero la mayor parte permaneció intacta hasta su destrucción en 1942 en Toulon.