Primera batalla del Lys
Primera Guerra Mundial – Carrera hacia el mar · Valle del Lys, sector La Bassée – Armentières – Warneton, Francia y Bélgica
Resumen
La Primera Batalla del Lys representó el último intento de avance en la "Carrera hacia el Mar". Los aliados, principalmente el I Cuerpo británico con refuerzos franceses, emprendieron una serie de asaltos para controlar los puentes y diques de Lys alrededor de La Bassée, Armentières y Warneton. Los alemanes, decididos a romper el frente aliado antes del invierno, lanzaron poderosas contraofensivas, en particular con regimientos de la Guardia. El combate fue encarnizado: ataques y contraataques a ambos lados del río, combates casa por casa en los suburbios industriales y constantes bombardeos de artillería. A pesar de los avances locales, no se logró ningún avance decisivo. La batalla finalizó con la estabilización del frente y el atrincheramiento definitivo de ambos ejércitos.
Contexto histórico
Después de los fracasos en Picardía, Artois y Armentières, la batalla del Lys constituyó el último acto de la maniobra para flanquear al enemigo hacia el Mar del Norte. Lo que estaba en juego estratégico era vital: quienquiera que controlara el valle de Lys podría amenazar la logística del frente y los principales puertos del norte. Los aliados intentaron proteger Lille, Calais y Dunkerque; Los alemanes abren la ruta hacia Flandes y los puertos británicos. Los civiles huyeron o quedaron atrapados en las ciudades bombardeadas. El terreno llano y húmedo intercalado con canales y diques favoreció la defensa y dificultó mucho el avance.
Tácticas
Ambos bandos emplearon grandes masas de infantería para ataques frontales, precedidos por bombardeos de artillería. La batalla se convirtió en una cadena de "pequeñas batallas" alrededor de cada puente, dique o aldea. Las tropas tomaron casas y represas y luego intentaron resistir contraataques inmediatos. La artillería alemana, numerosa y bien posicionada, atacó las posiciones aliadas. Las trincheras continuas se generalizaron. El mal tiempo, el barro, el cansancio y la falta de reservas logísticas agotaron a los hombres. Los intentos de uso de la caballería fracasaron ante la densidad del fuego y la profundidad de las redes defensivas.
Consecuencias
La Batalla del Lys marcó el final de la guerra móvil en el frente norte. El frente se estabilizó definitivamente en el río y la guerra de trincheras se convirtió en la regla. Las bajas fueron muy numerosas para ambos bandos, mientras que la ganancia territorial fue insignificante. El fracaso de los avances aquí, como en otros lugares, convenció a los mandos de que sólo la guerra de desgaste podría prevalecer. La región de Lys seguiría siendo un sector estratégico y mortífero durante todo el conflicto.