Batalla de Ligny
Campaña de Bélgica (Cien Días) · Ligny, Provincia de Namur, Bélgica
Resumen
La batalla de Ligny fue el último triunfo militar personal de Napoleón. Allí aplastó parcialmente al ejército prusiano comandado por Blücher, que intentaba resistir a los franceses en los pueblos de Ligny y Saint-Amand. La Guardia Imperial encabezó el asalto decisivo. Sin embargo, el fracaso de Ney en derrotar a Wellington en Quatre Bras el mismo día impidió que Napoleón destruyera por completo a los prusianos.
Contexto histórico
Después de su regreso de Elba, Napoleón llevó a cabo una campaña relámpago en Bélgica para separar los ejércitos aliados de Wellington y Blücher. Esperaba derrotar a cada uno por separado antes de que pudieran reagruparse. El 16 de junio se enfrentó a los prusianos en Ligny mientras Ney se enfrentaba a los angloholandeses en Quatre Bras.
Tácticas
Napoleón utilizó el eje Ligny-Saint-Amand para dividir el ejército prusiano. Los asaltos frontales fueron dirigidos por tropas de Gérard, Vandamme y la Guardia. La caballería permaneció en reserva y luego intervino para rechazar los contraataques prusianos. Los combates fueron intensos, casa por casa. Blücher resultó herido y cayó de su caballo, provocando un momento de confusión en el lado prusiano.
Consecuencias
Aunque victoriosa, la batalla no impidió a los prusianos retirarse en orden hacia Wavre. Más tarde se unirían a Wellington en Waterloo. Ligny fue una victoria táctica pero un fracaso estratégico, ya que falló la coordinación francesa. Dos días después Napoleón sufriría la derrota decisiva en Waterloo.