Batalla de Damme
Conflicto franco-inglés – Preámbulo de la batalla de Bouvines · Damme, cerca de Brujas (actual Bélgica)
Resumen
El 30 de mayo de 1213, Felipe II Augusto envió una flota desde Gravelines para atacar los transportes que Juan Sin Tierra había reunido en Damme. Los barcos franceses, liderados por Eustaquio el Monje y apoyados por las tropas de William des Roches y Robert de Courtenay desembarcaron en los muelles y sorprendieron a la guarnición inglesa. En cuestión de horas, casi cuatrocientos buques de carga fueron capturados o quemados, arruinando los preparativos de la invasión.
Contexto histórico
Después de haber reunido al emperador Otón IV y a varios príncipes flamencos, Juan Sin Tierra preparó un descenso a Flandes para tomar a Felipe por detrás. Amasó barcos y suministros en Damme, el puerto de Brujas controlado por sus aliados. Felipe, informado por los comerciantes flamencos favorables a Francia, decidió hacer una huelga preventiva: zarpó su flota real reforzada por corsarios de Dieppe y por marineros normandos que permanecían leales a la corona de los Capetos.
Tácticas
Los franceses combinaron una incursión naval y un ataque terrestre: Eustaquio el Monje encabezó una primera oleada de galeras ligeras que cortaron las amarras, mientras grupos de abordaje se apoderaban de los barcos uno tras otro. William des Roches desembarcó caballeros y sargentos que prendieron fuego a los edificios varados y repelieron los refuerzos flamencos. Los ingleses, sorprendidos sin marineros a bordo, no pudieron formar una línea de defensa y abandonaron el puerto.
Consecuencias
La destrucción de la flota obligó a Juan a abandonar la invasión de 1213 y privó a Otón IV de un apoyo logístico esencial. Felipe puede concentrar sus fuerzas en la campaña terrestre de 1214 que termina en Bouvines. El control francés del Canal también fortaleció la economía marítima de Dieppe y los puertos de Picardía, mientras que Inglaterra tuvo que reconstruir su flota con un gran gasto.