Batalla de Soindres (Mantes)
Conflictos entre Capetos y Plantagenets · Soindres, cerca de Mantes-la-Jolie, Francia
Resumen
El 17 de agosto de 1188, aprovechando una tregua rota por Enrique II, una columna anglo-normanda prendió fuego a los suburbios de Mantes. Felipe II reunió urgentemente a los caballeros reales y las milicias urbanas, bloqueó el camino a Soindres y, tras una carga de su caballería pesada, empujó a los saqueadores hacia el Sena, donde muchos de ellos se ahogaron. La cabalgata inglesa se dispersa y el botín se abandona.
Contexto histórico
Después de Hattin, el Papa Clemente III intentó imponer la paz entre Capetos y Plantagenets para preparar la tercera cruzada. Enrique II, sin embargo, relanzó la guerra en Normandía en la primavera de 1188, aumentando el número de incursiones contra los vexin franceses. Mantes, una esclusa sobre el Sena, está defendida por milicias mercantiles y algunos caballeros del rey; Philippe se queda en París, pero puede llegar rápidamente a la zona gracias a la red de retransmisiones establecida en la margen derecha.
Tácticas
Philippe combina un rápido reconocimiento y aprovechamiento del terreno: sargentos a pie levantan barricadas en los setos de Soindres para detener a los anglonormandos, mientras la caballería carga en dos oleadas sobre la carretera estrecha. Los arqueros de Mantes dispararon desde los huertos para desarmar a los asaltantes, impidiendo cualquier reforma y empujando a los fugitivos hacia las marismas a orillas del Sena.
Consecuencias
La victoria en Soindres restablece la autoridad de los Capetos en Vexin y demuestra la eficacia de las milicias comunales recientemente establecidas. Enrique II, ante las deserciones y la indisciplina de sus mercenarios, aceptó una nueva tregua al año siguiente; murió poco después, dejando la corona inglesa a Ricardo. El éxito refuerza la imagen de Felipe como defensor del reino y facilita la obtención de subvenciones para la cruzada.