Batalla de Roye
Primera Guerra Mundial – Ofensiva de los Cien Días · Roye, Somme, Francia
Resumen
La batalla de Roye marcó una nueva fase de la ofensiva francesa tras la captura de Lihons. Situada en un eje logístico esencial, la ciudad de Roye fue defendida por decididas tropas alemanas. El asalto lanzado por el Tercer Ejército francés combinó artillería pesada, infantería y tanques en una progresión metódica a través de las líneas enemigas. Después de tres días de violentos combates, la ciudad cayó en manos de los franceses, que consolidaron su avance hacia el noreste.
Contexto histórico
Dentro del impulso de la ofensiva de Amiens, el alto mando francés buscó mantener la presión sobre las debilitadas fuerzas alemanas. Roye, nudo ferroviario y cruce de carreteras, representaba un importante objetivo estratégico. Al general Debeney, aprovechando sus éxitos anteriores, se le asignó la misión de tomar la ciudad. La operación formó parte de un movimiento más amplio destinado a obligar a los alemanes a abandonar la línea Somme y retroceder hacia la línea Hindenburg.
Tácticas
Las operaciones comenzaron con una intensa preparación de artillería sobre las defensas alemanas y posiciones en profundidad. El 13 de agosto, unidades de infantería avanzaron en oleadas, apoyadas por secciones de tanques Renault FT. Los alemanes ofrecieron una feroz resistencia en los suburbios y en las alturas de Roye. El 14 de agosto, un ataque convergente desde el sur y el oeste permitió la penetración en la ciudad. La limpieza de las calles, a menudo casa por casa, contó con el apoyo de compañías de ametralladoras y morteros de trinchera. Al amanecer del 15 de agosto, los últimos focos de resistencia se rindieron.
Consecuencias
La captura de Roye debilitó considerablemente la línea alemana en el sector central del frente. Este éxito aceleró la retirada alemana hacia Ailette y el alto Somme. Reforzó la percepción de una inevitable victoria aliada, al tiempo que agravó la desesperación de las tropas alemanas. La localidad, completamente destruida por los bombardeos y combates urbanos, se convirtió en un símbolo de la progresiva liberación del territorio nacional.