Batalla de Raphanie
Expedición contra Damasco · Raphanie (cerca de Deraa, sur de la actual Siria)
Resumen
En octubre de 1129, la expedición franca levantó el asedio de Damasco bajo una lluvia torrencial. El convoy se retira por las gargantas de Raphanie cuando los jinetes de Burid emergen de la retaguardia. Los estandartes de Trípoli son derribados, las columnas se rompen y la retirada se convierte en huida: sólo unos pocos grupos liderados por Fulco de Anjou y Balduino II llegan a Galilea.
Contexto histórico
Balduino II reunió a barones de ultramar, templarios, caballeros de Champaña y angevinos para imponer un protectorado en Damasco y asegurar el camino a Bostra. Pero el asedio encontró una feroz resistencia por parte de las milicias damasquinas; las lluvias de otoño empapan el campamento, falta comida y las alianzas beduinas de los francos se desintegran. La decisión de jubilarse se toma de forma apresurada, sin un plan de cobertura efectivo.
Tácticas
Los buridas conocen los barrancos de la región: los exploradores talan árboles para bloquear el camino, mientras los arqueros a caballo acosan a la retaguardia y cortan el tren de equipaje. Cuando los francos intentaron reagruparse, surgieron destacamentos de los huertos irrigados para atacar los flancos y la vanguardia, provocando que la columna se desmoronara en secciones aisladas que eran imposibles de reunir.
Consecuencias
La derrota de Raphanie arruinó las ambiciones latinas: Damasco reforzó sus alianzas tribales, consolidó sus murallas y poco después quedó bajo la influencia directa de Nur ad-Din. Los barones francos, arruinados por las pérdidas de caballos y equipos, renunciaron durante años a cualquier ofensiva hacia el Orontes. A pesar de este fracaso, Fulco se casó con Mélisende y accedió al trono en 1131, heredando un reino debilitado.