Captura de Beijing
Rebelión de los boxeadores · Pekín (Pekín), China
Resumen
Los días 14 y 15 de agosto de 1900, el cuerpo expedicionario internacional, incluido un importante contingente francés, asaltó las murallas de Pekín para levantar el asedio del Barrio de las Legaciones Occidental, atacado por los bóxers y el ejército imperial chino. Los franceses participaron activamente en la toma de la Puerta Norte y en los combates callejeros en la capital. Después de intensos enfrentamientos, la ciudad fue tomada, poniendo fin al asedio y a la principal resistencia china.
Contexto histórico
La Rebelión de los Bóxers tenía como objetivo expulsar a los extranjeros y cristianos de China. Las principales potencias occidentales intervinieron para rescatar a sus nacionales y salvaguardar sus intereses. Beijing era lo que estaba en juego; el asedio de la legación había durado más de 50 días. La victoria marcó el triunfo de las potencias extranjeras y la subyugación del Imperio chino.
Tácticas
El asalto fue lanzado simultáneamente por varias columnas aliadas. Los franceses atacaron las murallas del noroeste y avanzaron por las calles bajo el fuego enemigo. El uso del apoyo de artillería y caballería facilitó el progreso. El combate fue intenso y estuvo marcado por luchas cuerpo a cuerpo.
Consecuencias
La captura de Beijing puso fin a la Rebelión de los Bóxers y permitió la imposición del Protocolo de 1901, que imponía fuertes indemnizaciones a China y la ocupación de varios lugares estratégicos por potencias extranjeras. La participación francesa fortaleció su prestigio en Asia.