Batalla de Palikao
Segunda Guerra del Opio · Palikao (hoy Baliqiao), cerca de Beijing, China
Resumen
La batalla de Palikao constituyó la última gran resistencia de la dinastía Qing antes de la entrada de las tropas franco-británicas en Pekín. A pesar de la fuerte inferioridad numérica, los aliados aplastaron a las tropas imperiales. El general Cousin-Montauban lideró un avance decisivo, explotando la superioridad táctica y tecnológica de las tropas occidentales. La derrota de los Qing abrió el camino hacia la capital, precipitando el fin del conflicto.
Contexto histórico
Después de Zhangjiawan, las fuerzas franco-británicas avanzaron hacia Beijing. El ejército Qing reunió todas las fuerzas disponibles en Palikao, un cruce estratégico del canal imperial. Era la última esperanza de frenar el avance enemigo. A pesar de su número, las tropas chinas sufrieron falta de equipamiento, logística débil y mando fragmentado. Lo que estaba en juego era inmenso para el Imperio chino.
Tácticas
Los aliados atacaron al amanecer. La artillería francesa abrió una brecha en las líneas enemigas, apoyada por preciso fuego de infantería británica. Una carga de caballería ligera británica, apoyada por hostigadores argelinos, rompió el ala derecha de los Qing. El pánico se extendió por las filas imperiales. El ejército Qing intentó una contraofensiva desorganizada pero fue barrido por el fuego aliado.
Consecuencias
La victoria en Palikao condujo a la entrada sin resistencia de las fuerzas aliadas en Beijing. Selló la derrota del Imperio Qing en la Segunda Guerra del Opio. El ejército imperial fue aniquilado y el gobierno chino se vio obligado a aceptar los términos humillantes de los tratados impuestos. La batalla también consagró el prestigio militar francés en el Lejano Oriente y le valió a Cousin-Montauban el título de Conde de Palikao.