Batalla de Maysaloun
Guerra franco-siria (establecimiento del mandato francés) · Maysaloun, entre Beirut y Damasco, Siria (mandato francés)
Resumen
El 24 de julio de 1920, el ejército francés atacó a las fuerzas árabes sirias en Maysaloun, en las montañas entre Beirut y Damasco. Esta batalla, militarmente desigual, enfrentó a un ejército francés moderno y mecanizado a voluntarios mal armados que defendían su independencia nacional. A las pocas horas, los sirios fueron barridos. Se abrió el camino a Damasco y el ejército francés entró en la capital sin mayor resistencia. La batalla marca el fin de la monarquía árabe en Siria y el completo establecimiento del mandato francés.
Contexto histórico
Después de la toma de Damasco en 1919, la situación siguió siendo inestable. El rey Faisal intentó mantener un reino árabe bajo la influencia británica, pero Francia, apoyada por los acuerdos de la Liga de Naciones, exigió un control efectivo del territorio. La negativa siria a desarmarse y aceptar el mandato condujo al ultimátum de Gouraud, seguido de la invasión. Maysaloun, bloqueo estratégico en el camino a Damasco, se convirtió en la última esperanza de resistencia. El gobierno árabe pretendía que la batalla fuera un acto simbólico, a pesar de la inferioridad militar.
Tácticas
El ejército francés avanzó en columnas motorizadas apoyadas por artillería pesada y aviación. Los tanques FT abrieron paso a través de pasos de montaña. Los sirios, en posiciones defensivas en las alturas, carecían de artillería y coordinación. Youssef al-'Azma organizó una línea de fuego con rifles y algunas ametralladoras. Los franceses rápidamente flanquearon la posición principal mediante maniobras de flanco y aniquilaron las defensas en unas pocas horas. La caballería remató los últimos reagrupamientos sirios en la llanura.
Consecuencias
La derrota en Maysaloun supuso la muerte de las esperanzas de independencia siria y provocó el exilio del rey Faisal. Permitió a Francia instalar una administración directa en Damasco y rediseñar políticamente la región (creación del Gran Líbano, de los estados alauitas y drusos, etc.). Políticamente, marcó el comienzo de una ocupación colonial disputada que duraría hasta 1946. La conducción de la batalla, percibida como una demostración de fuerza colonial, fue el origen de un resentimiento profundo y duradero en el mundo árabe.