Batalla de Lihons
Primera Guerra Mundial – Ofensiva de los Cien Días · Lihons, Somme, Francia
Resumen
Dos días después del inicio de la ofensiva de Amiens, las fuerzas francesas entablaron feroces combates por la reconquista de Lihons, una aldea estratégica en la línea de la cresta. Los alemanes, bien atrincherados en las ruinas del pueblo y en los bosques circundantes, resistieron ferozmente a los ataques. La batalla estuvo marcada por violentos combates cuerpo a cuerpo, especialmente alrededor de las posiciones del castillo de Lihons y el Bois de la Garenne. Después de 36 horas de encarnizado combate, las tropas francesas lograron apoderarse de la localidad.
Contexto histórico
En el marco del avance de Amiens, al Tercer Ejército francés se le asignó el objetivo de liberar las alturas de Lihons para asegurar el flanco sur del avance aliado. Lihons, en manos de elementos fuertemente atrincherados del ejército alemán, ocupó un punto clave que permitía el control de varias rutas de suministro. El ataque francés se produjo como continuación del impulso dado desde el 8 de agosto, en un esfuerzo coordinado con los canadienses más al norte y los australianos al oeste.
Tácticas
El asalto se inició con un avance de infantería apoyado por artillería y tanques ligeros Renault FT. El progreso se vio obstaculizado por campos minados y numerosos nidos de ametralladoras escondidos en los bosques. El Bois de la Garenne fue escenario de intensos combates de desgaste, donde los franceses avanzaron metro a metro. En la mañana del 11 de agosto, un asalto general al pueblo, precedido de intensos bombardeos, permitió la captura de las ruinas del castillo y la capitulación de los últimos focos de resistencia alemana. Los combates continuaron hasta el final del día para despejar los alrededores.
Consecuencias
La captura de Lihons consolidó el avance francés en el flanco sur del avance de Amiens y aseguró las líneas de comunicación hacia Chaulnes. Este éxito debilitó aún más la moral alemana y desorganizó su retirada. Abrió el camino para la continuación de los combates hacia el este, en dirección a Roye y Noyon. Es también un ejemplo de la eficacia de los métodos tácticos aliados implementados desde 1917 (infiltración, tanques, coordinación de armas combinadas).