Batalla de Dorileo
Primera cruzada · Dorylaeum (actual Eskişehir, Türkiye)
Resumen
El 1 de julio de 1097, la columna de Bohemundo y Roberto de Normandía, cargada con equipaje, fue atacada cerca de Dorileo por los jinetes de Kilij Arslan y el emir Danichmendide. Los turcos rodearon a los cruzados y hostigaron sus líneas hasta la llegada de Godofredo de Bouillon, Raimundo de Saint-Gilles y Hugo de Vermandois que, tras una marcha forzada, alcanzaron la retaguardia enemiga. Atrapado entre dos masas de caballería pesada, el ejército turco se disolvió y abandonó su campamento.
Contexto histórico
Los líderes cruzados decidieron avanzar en dos columnas espaciadas para facilitar el reabastecimiento. Kilij Arslan quiere aprovechar esta dispersión aplastando a la vanguardia normanda antes de que intervenga el resto del ejército. Bohemundo forma un círculo defensivo alrededor de los carros, protegiendo a los peregrinos y a los no combatientes. Los refuerzos llegan gracias a los exploradores enviados a toda velocidad por Roberto de Flandes.
Tácticas
Bohemundo ordenó un círculo de carros y picas para amortiguar las cargas ligeras, mientras destacamentos de caballeros encabezaban breves contracargas antes de retroceder. Cuando llegan Godfrey y Raymond, forman dos alas de caballería pesada que cargan simultáneamente, convirtiendo la defensa en una contraofensiva. Los arqueros turcos, atrapados bajo fuego cruzado y sin margen de maniobra, se dispersan.
Consecuencias
La victoria de Dorylaeum rompe definitivamente la capacidad selyúcida de bloquear el camino hacia Anatolia: Kilij Arslan abandona sus ciudades, que son saqueadas por los cruzados durante su avance. La moral latina se dispara y la experiencia adquirida contra la caballería turca influye en las tácticas utilizadas más tarde en Antioquía y Ascalón.