Captura de los fuertes de Dagu
Segunda Guerra del Opio · Desembocadura del río Hai He, Tianjin, China
Resumen
El 21 de agosto de 1860, las fuerzas franco-británicas lanzaron un asalto coordinado contra los fuertes de Dagu que defendían el acceso fluvial a Tianjin y Beijing. Estas fortificaciones habían rechazado un intento de asalto en 1859. Esta vez, mejor preparados, los aliados atacaron simultáneamente por mar y tierra. Después de violentos combates, los fuertes cayeron en cuestión de horas. Esta victoria abrió el camino a la invasión del norte de China.
Contexto histórico
La batalla formó parte de la Segunda Guerra del Opio, desencadenada por la negativa china a aplicar las cláusulas de los Tratados de Tianjin (1858). Los aliados intentaron forzar la apertura de China al comercio occidental, en particular al comercio de opio. El fracaso de 1859 demostró el poder de las defensas costeras chinas. En 1860 se lanzó una nueva expedición con una preparación militar y logística claramente superior.
Tácticas
Las fuerzas franco-británicas desembarcaron al sur de los fuertes con equipo de asedio y artillería de campaña. Mientras la flota bombardeaba las posiciones costeras, la infantería atacaba los baluartes a bayoneta. La artillería francesa destruyó varias baterías Qing. La coordinación entre marines e infantería permitió una rápida ruptura de las líneas chinas. Los defensores se retiraron o fueron capturados.
Consecuencias
La caída de los fuertes de Dagu permitió a las fuerzas franco-británicas avanzar hacia Tianjin y luego hacia Beijing. Este episodio marcó un punto de inflexión decisivo en la guerra y anunció la ocupación temporal de la capital imperial. La demostración del poder occidental humilló a la dinastía Qing y reforzó la presión internacional para la apertura comercial de China. Condujo a la firma de la Convención de Beijing (1860).