Aterrizando en Alhucemas
Guerra del Rif · Bahía de Alhucemas, norte del Rif, protectorado español de Marruecos
Resumen
Del 8 al 13 de septiembre de 1925, fuerzas francesas y españolas llevaron a cabo un multitudinario desembarco anfibio en la bahía de Alhucemas, corazón político y simbólico de la República del Rif. El objetivo era romper el centro de gravedad de Abdelkrim. Esta operación sin precedentes para la época combinó ataques navales, aéreos y terrestres. Después de intensos bombardeos, las tropas españolas se afianzaron en las playas al amparo de la artillería francesa. La aviación bombardeó en profundidad posiciones rifeñas. El éxito del desembarco desorganizó totalmente el frente rifeño.
Contexto histórico
Después de varios años de guerra difícil, Francia y España decidieron lanzar una gran ofensiva conjunta para acabar con el régimen de Abdelkrim. Alhucemas, capital rifeña de facto, fue atacada por su importancia estratégica. Pétain supervisó la planificación en el lado francés, proporcionando cobertura aérea y naval, así como tropas coloniales para apoyo logístico. Fue la primera vez que dos potencias coloniales coordinaron una operación anfibia de esta escala. El objetivo era dar un duro golpe para acelerar el fin del conflicto.
Tácticas
La bahía de Alhucemas estuvo precedida de campos minados y defensas costeras. El plan franco-español se basaba en un bombardeo naval preparatorio, seguido de apoyo aéreo táctico. Las tropas españolas desembarcaron en dos oleadas, protegidas por fuego de artillería naval. La aviación francesa aseguró la neutralización de los cañones rifeños en la retaguardia. También se desembarcaron tanques ligeros. El progreso fue rápido gracias a la sorpresa y la superioridad material. Los rifeños, aunque decididos, fueron flanqueados y se retiraron tierra adentro.
Consecuencias
El desembarco de Alhucemas supuso un punto de inflexión decisivo en la Guerra del Rif. Provocó el colapso de la autoridad de Abdelkrim en la zona norte y cortó las principales rutas de suministro. La caída de Ajdir era inminente. Esta espectacular victoria elevó el prestigio militar de Francia y España. La operación se estudia en academias militares como prototipo de asalto anfibio combinado. Para los rifeños, fue el principio del fin: su ejército estaba ahora a la defensiva y privado de toda profundidad estratégica.